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lunes, 16 de junio de 2014

Responsabilidad social empresaria y partes interesadas

Hace tiempo que la responsabilidad social empresaria (RSE) resuena en diversos medios, a veces ligada a vagos reclamos relacionados con la calidad del trato al cliente, y hasta por casos de evasion y de corrupcion.
Nada de eso- Debemos tener en claro que el concepto de RSE tiene como base implicita pero categorica el atenerse  a las normas legales vigentes. No debemos entrar en discusiones que pongan en duda esas condiciones y solo a partir de ese punto podemos ampliar el significado del concepto.
Se  trata de que las empresas tengan la responsabilidad de conocer el entorno en el que operan. Deben tener un claro conocimiento de todo lo que rodea su empresa, no solo en términos geográficos, sino en términos del conjunto de reglas, leyes que rigen su operación, y todas las actividades relacionadas directa e indirectamente con la empresa.
En cada caso se encontrarán las “partes interesadas”, una ampliacion de la idea de “cliente”, que forman ese entorno relacionado.
Frecuentemente se describe la relacion responsable de la empresa con el entorno con el termino sustentabilidad, concepto sobre el que volveremos mas adelante.
Se reconocen a simple vista tres vectores principales de partes interesadas en la RSE:
·        El mercado, en cuanto a la profunda comprension de los requerimientos del cliente y de indagar la percepcion que éste tiene de nuestra empresa y de los bienes y servicios que desarrollamos.
·        La sociedad, sea el cliente mismo, los proveedores, el personal, los socios, vecinos, barrio, instituciones educativas vinculadas, camaras empresarias, otras instituciones, gobierno
·        El medio ambiente, punto en el que no es necesario detenerse a aclarar por ser un permanente conocido en nuestras actividades.
Sabiendo que la necesidad de calidad no se discute y que la productividad es un objetivo incuestionable, nos queda por aclarar qué se entiende por sustentabilidad, un término que se utiliza con demasiada frecuencia y a veces con poco fundamento.
A veces se resume el significado de la palabra sustentabilidad planteando la siguiente pregunta:
¿Podré seguir indefinidamente con este comportamiento o costumbre, y podrán también seguir mis hijos y nietos?
El término “sustentabilidad” no tuvo siempre el mismo significado y sufrió diferentes transformaciones a lo largo del tiempo. Hoy este concepto está basado en el mantenimiento de los sistemas sociales y ecológicos  para lograr una nueva relación entre los tres componentes centrales del desarrollo sustentable:
·        La situacion  económica
·        La condicion social
·        El ambiente
La sustentabilidad se relaciona con el máximo nivel de actividad  que pueda mantener un sistema sin degradarse en el largo plazo en estos tres aspectos.
Es la habilidad de lograr una prosperidad económica sostenida en el tiempo protegiendo al mismo tiempo los sistemas naturales del planeta y proveyendo una alta calidad de vida para las personas. La optimización de los recursos energéticos es clave en relación a ambos objetivos y sin duda adquiere día a día mayor relevancia económica.
De acuerdo con la definición de la Comisión Europea, en su Libro Verde: Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas”, publicado en 2001, la Responsabilidad Social Empresarial “…es la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores”… “Ser socialmente responsable no significa cumplir plenamente las obligaciones jurídicas, sino también ir más allá de su cumplimiento invirtiendo “más” en el capital humano, el entorno y las relaciones con sus interlocutores”. 
En otras palabras y como final, la responsabilidad social empresaria significa pasar a los hechos:
·        Relevar el contexto
·        Analizar las relaciones de la empresa con ese contexto
·        Trazar un plan de accion
·        Gestionar la ejecucion del plan en forma controlada
·        Evaluar resultados y efectuar correcciones
Lic. Hugo Molnar
Zeitplan Consulting

www.zeitplan-consulting.com

Etica

El triangulo
Calidad
Productividad
Sustentabilidad
Se sostiene operativamente con una efectiva y ética gestión de proyectos.
Por qué pensamos que la ética es un componente fundamental?
Sabiendo que la necesidad de calidad no se discute y que la productividad es un objetivo incuestionable -  aunque no siempre se logran en la medida deseable -  nos queda por aclarar qué se entiende por sustentabilidad, un término que se utiliza con demasiada frecuencia y a veces con poco fundamento.
A veces se resume el significado de la palabra sustentabilidad planteando la siguiente pregunta:
¿Podré seguir indefinidamente con este comportamiento o costumbre, y podrán también seguir mis hijos y nietos?
El término “sustentabilidad” no tuvo siempre el mismo significado y sufrió diferentes transformaciones a lo largo del tiempo. Hoy este concepto está basado en el mantenimiento de los sistemas sociales y ecológicos  para lograr una nueva relación entre los tres componentes centrales del desarrollo sustentable: la económica, la social y la ambiental. 
La sustentabilidad se relaciona con el máximo nivel de actividad  que pueda mantener un sistema sin degradarse en el largo plazo en estos tres aspectos.
Es la habilidad de lograr una prosperidad económica sostenida en el tiempo protegiendo al mismo tiempo los sistemas naturales del planeta y proveyendo una alta calidad de vida para las personas. La optimización de los recursos energéticos es clave en relación a ambos objetivos y sin duda adquiere día a día mayor relevancia económica.
Lo que se busca a partir de la sustentabilidad es lograr una relación diferente entre la economía, el ambiente y la sociedad. No busca frenar el progreso ni volver a estados primitivos. Busca precisamente fomentar un progreso pero desde un enfoque diferente y más amplio, y ahí es donde reside el verdadero desafío.
La ética no es otra cosa que ese balance desde la propia conciencia de la persona, en este caso del empresario. Se practica evaluando todos los aspectos económicos, sociales,  ambientales y energéticos  al momento de planificar todo proyecto de negocio. 
La planificación de cualquier proyecto debe incluir la evaluación balanceada desde la ética para que el desarrollo y control mantengan su necesaria sustentabilidad.
Lic. Hugo Molnar

martes, 14 de febrero de 2012

Gestión de Proyectos

El triangulo
  • Calidad
  • Productividad
  • Sustentabilidad
Se sostiene operativamente con una efectiva y ética gestión de proyectos.
Por qué pensamos que la ética es un componente fundamental?
Sabiendo que la necesidad de calidad no se discute y que la productividad es un objetivo incuestionable -  aunque no siempre se logran en la medida deseable -  nos queda por aclarar qué se entiende por sustentabilidad, un término que se utiliza con demasiada frecuencia y a veces con poco fundamento.
A veces se resume su significado planteando la siguiente pregunta:
¿Podré seguir indefinidamente con este comportamiento o costumbre, y podrán también seguir mis hijos y nietos?
El término “sustentabilidad” no tuvo siempre el mismo significado y sufrió diferentes transformaciones a lo largo del tiempo. Hoy este concepto está basado en el mantenimiento de los sistemas sociales y ecológicos  para lograr una nueva relación entre los tres componentes centrales del desarrollo sustentable: la económica, la social y la ambiental.
La sustentabilidad se relaciona con la el máximo nivel de actividad  que pueda mantener un sistema sin degradarse en el largo plazo en esos tres aspectos.
Es la habilidad de lograr una prosperidad económica sostenida en el tiempo protegiendo al mismo tiempo los sistemas naturales del planeta y proveyendo una alta calidad de vida para las personas. La optimización de los recursos energéticos es clave en relación a ambos objetivos y sin duda adquiere día a día mayor relevancia económica.
Lo que se busca a partir de la sustentabilidad es lograr una relación diferente entre la economía, el ambiente y la sociedad. No busca frenar el progreso ni volver a estados primitivos. Busca precisamente fomentar un progreso pero desde un enfoque diferente y más amplio, y ahí es donde reside el verdadero desafío.
La ética no es otra cosa que ese balance desde la propia conciencia del empresario. Se practica evaluando todos los aspectos económicos, sociales,  ambientales y energéticos  al momento de planificar todo proyecto de negocio. La planificación de cualquier proyecto debe incluir la evaluación balanceada desde la ética para que el desarrollo y control mantengan su necesaria sustentabilidad.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Gestión de Calidad: la libertad de crear

Cuando hablamos de normas de calidad, la misma palabra norma nos sugiere algo rígido. Quizá estamos más habituados a la normalización de actividades u objetos muy específicos, los que son descriptos por las normas en forma taxativa. Las normas relativas a productos se aplican durante el proceso al pie de la letra y se controlan los resultados. Lo que se aparta de lo escrito queda indefectiblemente rechazado. Las instancias de fabricación, control y descarte quedan en manos de pocas personas especializadas de la empresa.
Las normas relativas a la gestión de calidad nos abren las puertas de un mundo distinto: en su evolución desde los comienzos de su existencia hace más de 50 años, son cada vez más escuetas. Indican lo que es necesario hacer, pero no nos dicen cómo hacerlo. Nos dicen, por ejemplo, que debemos capacitar al personal, pero no nos dicen cuánto o con qué intensidad y frecuencia.
Es natural que así sea, porque las normas ISO de gestión de la calidad, por ejemplo, se pueden aplicar a una fábrica de envases de plástico o a una pizzería; a una universidad o a un estudio de abogados.
Se podría concentrar aun más el texto de las normas de gestión de la calidad, diciendo:
hagamos las cosas bien y de forma tal que lo podamos demostrar.
Tenemos entonces un considerable rango de libertad para crear nuestro sistema, nuestra organización. Claro que estamos hablando de la libertad responsable. La libertad de la ética. La que balancea a conciencia los beneficios y los daños para encontrar la solución “negociada” que nos permita estar sin deuda con nuestra conciencia, la que nos permita decir: estamos haciendo las cosas bien… y podemos demostrarlo.
Vivir con calidad la empresa. Esa es la consigna y el objetivo.  Nuestro sistema de calidad se convierte en el eje y la agenda de las decisiones diarias. Pensamos en la estrategia creando programas. El día a día ya no nos aparta del camino trazado. Estamos haciendo las cosas bien…